Patologías

En la Fundación Zambrano somos especialistas en las siguientes patologías:

  1. Cataratas

    La catarata es una opacificación progresiva del cristalino, que es el lente natural del ojo, y cuya función es enfocar las imágenes en la retina. Esta pérdida de transparencia interfiere en el paso de la luz hacia la retina y las personas afectadas describen el efecto similar como estar viendo a través de un cristal traslúcido o una cortina de agua con la consecuente disminución gradual en la visión.


    • Las imágenes aparecen como detrás de una cortina de agua
    • Deslumbramiento o sensibilidad a la luz
    • Cambios frecuentes en la graduación de los lentes
    • Necesidad de luz más intensa para leer
    • Visión nocturna muy pobre
    • Los colores se ven desvanecidos o amarillentos

    La única manera en que un oftalmólogo puede eliminar la catarata es a través de la cirugía. Sin embargo, si los síntomas son ligeros es posible que, por el momento, un simple cambio en la graduación de sus anteojos sea todo lo que se requiera para que usted pueda ver cómodamente. No existen medicamentos, suplementos alimenticios, ejercicios, ni dispositivos ópticos que hayan demostrado evitar o eliminar una catarata.

    Indicaciones prequirúrgicas
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  3. Lasik

    Lasik es una cirugía láser que se realiza para corregir los defectos de refracción en pacientes con miopía, hipermetropía y/o astigmatismo. El láser (Excimer) de altísima precisión se realiza un tallado personalizado de su córnea y así reduce el uso de anteojos o lentes de contacto permanentes.


    Para la cirugía refractiva con Excimer Láser es ideal ser mayor de 21 años y tener córneas sanas. Los candidatos no deben haber tenido un incremento significativo en la prescripción de sus anteojos en los últimos 12 meses y no es recomendable intervenirse durante el embarazo. Para determinar si sus córneas son aptas para la intervención, el cirujano le deberá realizar estudios de Topografía y Paquimetría computarizada.

    Indicaciones prequirúrgicas
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  5. Retinopatía Diabética

    Es una enfermedad que afecta únicamente a las personas que sufren de diabetes, debido a que sus desequilibrios de azúcar afectan especialmente a los vasos que irrigan la retina, produciendo la retinopatía diabética. Los riesgos de esta enfermedad aumentan con el tiempo de desarrollo de la diabetes, alrededor del 80 por ciento de las personas que llevan más de 15 años de tener diabetes presentan algún tipo de daño en los vasos de la retina y si no se trata a tiempo o adecuadamente, puede llegar a generar la ceguera.


    Lamentablemente es una enfermedad insidiosa –que no presenta síntomas- incluso a veces hasta que es demasiado tarde. La única forma de determinar si un diabético padece retinopatía es a través de un fondo de ojos realizado por un oftalmólogo. Por eso es muy importante el control periódico de las personas con esta patología.

    El mejor tratamiento que tiene la retinopatía es hacer lo posible por retardar su desarrollo, con un estricto control de azúcar en la sangre. Sin embargo, cuando la retinopatía ya está presente en el paciente, el médico oftalmólogo decidirá empezar una terapia dependiendo de lo avanzada que esté la enfermedad: láser o vitrectomía. El láser se realiza cuando la retinopatía es descubierta en sus primeras etapas y de esta manera se desacelera el ritmo de pérdida de la visión y casi siempre se controla la afección. Por otra parte, la vitrectomía se realiza en casos donde la enfermedad se encuentra en un estado muy avanzado y/o ya existe un desprendimiento de retina, y por lo tanto el láser no va a ser efectivo.

    Indicaciones prequirúrgicas
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  7. Degeneración Macular

    La degeneración macular es una enfermedad que provoca la alteración de la mácula, la parte de la retina que nos permite leer y enfocar detalles; provocada por el envejecimiento en personas mayores de 55 años. Se produce una pérdida de visión central pero sin llegar a la ceguera total en ningún caso.


    La degeneración macular puede llegar a tener diversos síntomas en cada persona. En sus primeras etapas, cuando aparecen solo en un ojo esta patología resulta ser imperceptible; pero cuando ya afecta ambos ojos, la pérdida de la visión puede hacerse aparente con rapidez, por ejemplo:

    • Las palabras escritas en una página se ven borrosa.
    • En el centro de la visión aparece un área oscura o vacía.
    • Las líneas rectas se ven distorsionadas.

    El tipo de tratamiento para esta enfermedad se realiza dependiendo de la degeneración macular que se tenga: húmeda o seca. En el caso de ser húmeda se utiliza la inyección intraocular de Antiangiogénicos o Anti VEGF. En el caso de ser seca, no existen tratamientos aprobados, aunque el uso de antioxidantes, alimentación sana, la prohibición de fumar suelen tener buenos resultados.

    Indicaciones prequirúrgicas
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  9. Retina y Vitreo

    La retina es la capa delgada de nervios que cubre el interior del ojo y capta los impulsos luminosos que luego forman las imágenes en el cerebro. El vítreo es una sustancia gelatinosa y transparente que rellena el ojo.


    Cuando la retina se separa de la capa que la nutre –la coroides- empieza a flotar en el humor vítreo y deja de funcionar. Si no se trata a tiempo, esta enfermedad puede conducir a un deterioro importante e incluso a una pérdida completa de visión. Esta afección puede aparecer en personas de cualquier edad, aunque generalmente ocurre en adultos mayores de 30 años.

    Los desprendimientos de retina no tienen una única causa, aunque en la mayoría de los casos el vítreo es el responsable. El vítreo es un gel que rellena el ojo, y en algunos casos puede producir tracción sobre la retina y generar una rotura o desgarro. Si dicha rotura no se sella con láser a tiempo, el líquido puede filtrarse por debajo de la retina y desprenderla. Una vez que la retina se ha desprendido, el tratamiento es sí o sí quirúrgico. Existen dos opciones: cirugía tradicional o vitrectomía.
    Cirugía tradicional: Consiste en colocar una banda de silicona alrededor del ojo para que la retina haga nuevamente contacto con la coroides (capa del ojo que se encuentra debajo de la retina), y luego con frío o láser generar una cicatriz en el desgarro para que se cierre de forma permanente.

    Indicaciones prequirúrgicas
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  11. Vitrectomía

    Cuando en el vítreo existe una cicatrización anormal, un tejido fibroso o una hemorragia, la retina puede ser atraída hacia dentro del ojo y desprendida de su posición normal. En estos casos es necesario practicar una vitrectomía. Esta cirugía consiste en introducir pequeños instrumentos en el ojo (microcirugía) a través de pequeñas aberturas laterales, se corta y succiona el vítreo enfermo, se lo extrae y en su lugar se repone líquido, gas o aceite de silicón.


    La vitrectomía también se utiliza en otros casos, siendo los más frecuentes:

    • Complicaciones de la Retinopatía Diabética (hemorragias, desprendimiento traccionales)
    • Desprendimientos de retina severos
    • Heridas oculares o traumatismos
    • Enfermedades de la mácula (agujeros maculares, membrana traccionales)
    • Inflamaciones oculares severas
    • Complicaciones de la cirugía de catarata
    Indicaciones prequirúrgicas
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  13. Glaucoma

    Es una enfermedad silenciosa, no presenta síntomas y que puede conducir a la ceguera, particularmente en personas de edad avanzada. El incremento de la presión intraocular daña irreversiblemente el nervio óptico. Cuando el glaucoma es detectado a tiempo puede controlarse


    Los exámenes periódicos por parte de un médico oftalmólogo son la mejor manera de detectarlo, allí se realiza:

    • Medición de la presión intraocular (tonometría)
    • Inspección del ángulo de drenaje de los ojos (gonioscopía)
    • Evaluación de los daños en el nervio óptico (oftalmoscopía)
    • Prueba en el campo visual de ambos ojos (perimetría)

    Cuando la enfermedad se detecta a tiempo puede tratarse a través de gotas, láser o cirugía.
    Gotas: se controla con la aplicación regular de colirios especialmente diseñados para disminuir la presión del ojo, reduciendo la producción de fluido acuoso dentro del ojo o mejorando el flujo por el ángulo de drenaje.
    Láser: se emplea desde hace mucho tiempo para tratar esta afección. El tipo de láser variará de acuerdo al tipo de glaucoma, ya sea de ángulo cerrado o de ángulo abierto.
    Cirugía: hay casos en los que el médico oftalmólogo debe recurrir a este método para controlar la presión. De acuerdo con la complejidad del caso decidirá realizar una Trabeculectomía (cirugía tradicional) o colocar una Válvula de Ahmed.

    Indicaciones prequirúrgicas
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  15. Edema Macular

    El edema macular ocurre cuando escapa fluido de los vasos sanguíneos de la retina. Esta pérdida de visión se debe a la inflamación de la mácula y puede ser leve o severa; en muchos casos, sin embargo, la visión periférica se mantiene. La condición es una complicación de la retinopatía diabética y es la manera más común de perder la visión, especialmente si no es tratada a tiempo.


    El edema macular suele ser indoloro y no muestra muchos síntomas. Cuando los síntomas aparecen, es una señal de que los vasos sanguíneos pueden tener escapes de fluido.

    El mejor tratamiento para esta condición es la cirugía láser, que sella las fugas en los vasos sanguíneos y restablece la visión.

    Indicaciones prequirúrgicas
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  17. Errores Refractivos

    Los errores refractivos son problemas de la visión que incluyen la miopía, el astigmatismo y la hipermetropía como los más comunes. Cada error refractivo resulta en un nivel distinto de visión borrosa. El término error refractivo indica una forma irregular del ojo en que la luz no se consolida en la zona correcta de la retina.


    Cada error tiene sus propias síntomas:

    Miopía (visión corta): La gente que tiene miopía puede ver claramente los objetos de cerca, pero algo borrosos los objetos distantes.

    Hipermetropía: Al contrario de la miopía, las personas con hipermetropía pueden distinguir claramente los objetos lejanos pero tienen dificultades para ver los objetos de cerca.

    Astigmatismo: El astigmatismo es la irregularidad ocular más frecuente. Las síntomas incluyen: dolores de la cabeza, visión borrosa a cualquier distancia y fatiga visual. Esta condición suele estar acompañada por la miopía o la hipermetropía.

    Anteojos, lentes de contacto o cirugía.

     

    Indicaciones prequirúrgicas
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  19. Córnea

    Una abrasión de la córnea sucede cuando hay un rasguño en ella que puede afectar la visión. La córnea es una cúpula trasparente que cubre el iris y la pupila y permite al ojo enfocar la luz que entra. Los síntomas pueden incluir un dolor que aumenta al abrir o cerrar el ojo, visión borrosa, una sensación de cuerpo extraño en el ojo, y sensibilidad a la luz. Una abrasión de la córnea puede curarse después de unos días; sin embargo, su oftalmólogo puede prescribirle unas gotas o medicamentos para reducir la inflamación y el riesgo de una cicatriz.


    El queratocono es una condición poco común, en que la córnea se hace más fina y adopta la forma de un cono. Cuando hay queratocono, la visión se distorsiona y como resultado hace difíciles algunas actividades, como conducir un auto o trabajar en una computadora. La causa exacta del enfermedad es desconocida. Sin embargo, puede ser causada por una lesión en el ojo, el exceso de roce o por ciertas enfermedades oculares como la retinopatía prematura. La condición suele ocurrir en ambos ojos, pero los síntomas puede variar entre un ojo al otro. Estos síntomas pueden incluir visión borrosa,  la distorsión de la visión, mayor sensibilidad a la luz e irritación ocular. El tratamiento de la condición depende de la frecuencia y severidad de los síntomas y al inicio, la visión puede ser corregida con anteojos o lentes de contacto rígidos. Con la progresión de la enfermedad, puede llegar a ser necesario un trasplante de córnea, en la que un oftalmólogo reemplaza la córnea enferma del ojo por una sana. 

    Una úlcera o llaga de la córnea es una herida abierta en la córnea que suele ser causada por una infección ocular, una condición severa de ojo seco u otros problemas visuales. Los síntomas más comunes de la condición son la inflamación del ojo, pus u otro tipo de secreción, visión borrosa, lagrimeo y sensibilidad a la luz. Las personas con riesgo de desarrollar esta condición son las que usan lentes de contacto, gotas para los ojos con esteroides y aquellas con una condición de ojo seco. Existen varios tratamientos médicos que pueden curar una úlcera con gotas antibióticas, antifúngicas o antivirales. Si una úlcera no puede ser tratado con algunos de estos medicamentos, una cirugía ocular como un trasplante de la córnea, puede ser necesaria para mantener la visión.

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